Principios rectores

  • Autonomía de los cuerpos y de los territorios:

    ASEAL reconoce el derecho de todas las personas, especialmente mujeres y diversidades sexuales, a decidir sobre sus cuerpos y sus vidas, entendiendo también los territorios como espacios de vida que deben ser protegidos del despojo y la violencia.

  • Interseccionalidad y justicia social:

    La política de género parte del entendimiento de que las opresiones se entrecruzan y que es necesario abordar la discriminación considerando simultáneamente género, clase, etnia, edad, orientación sexual, capacidades diversas, entre otros ejes.

  • No violencia y protección integral:

    La violencia contra mujeres y disidencias es una herramienta de control estructural. ASEAL adopta una posición activa en la prevención, denuncia y erradicación de todas las formas de violencia basada en género.

  • Liderazgo colectivo y participación política:

    Se reconoce el rol transformador de las mujeres y disidencias en los procesos organizativos, promoviendo su presencia en espacios de toma de decisiones, sin tokenismos1 ni subordinaciones.

  • Equidad de género como principio organizativo:

    ASEAL se compromete a revisar y adaptar sus prácticas internas, proyectos y estructuras organizativas para asegurar la equidad sustantiva entre los géneros.

  • Descolonización de saberes y prácticas:

    La política contra las opresiones de ASEAL valora y rescata las experiencias, prácticas y conocimientos comunitarios de resistencia de las mujeres de la clase trabajadora e indígenas frente al patriarcado y el colonialismo.

Misión

Transformar las relaciones de poder desiguales basadas en el género, mediante la transversalización de un enfoque contra las opresiones, antipatriarcal, popular e interseccional en todos los ámbitos del accionar de ASEAL.

Visión

  • Incorporar el enfoque de género en todos los programas, estructuras y procesos organizativos, desde la planificación hasta la evaluación.
  • Visibilizar y fortalecer los liderazgos de mujeres, diversidades sexuales y pueblos originarios en la construcción de alternativas no capitalistas.
  • Implementar protocolos de prevención, atención y reparación de violencias de género que aseguren entornos organizativos seguros.
  • Garantizar procesos de formación política contra las opresiones y comunitaria que contribuyan a desmontar las lógicas patriarcales en todos los niveles organizativos.
  • Aportar a la generación de una nueva cultura organizacional que promueva el cuidado colectivo, el respeto, la sororidad y la justicia de género.